El campo ecuatoriano.
El Ecuador es un país eminentemente agrícola, gran parte de su producción proviene de este sector. Las tierras del país en su gran mayoría son muy generosas para la actividad agrícola-pecuaria. Ante esta dadivosa realidad, se ha desarrollado el trabajo de familias dedicadas desde siempre y hasta la actualidad a la actividad ganadera, accionar reflejado en los abuelos, madre, hermanos, y en especial de Rafael Arturo López E., padre de Guadalupe López Mosquera, quien por 25 años, con el respaldo incondicional de su esposo y con los conocimientos técnicos-profesionales de sus hijos, se encuentra al frente de la administración general de Hacienda La Calera.
La Calera se encuentra en las afueras de Quito, en el valle de Machachi, cantón Mejía, en una zona privilegiada por tierras fértiles y bondadosas. La jornada de trabajo en la hacienda empieza a las tres de la mañana con el primer ordeño y finaliza a las siete u ocho de la noche con el control y seguimiento integral de las acciones desarrolladas durante el día.
El funcional, óptimo y eficiente desarrollo de las diversas actividades en la Calera, están a cargo de Guadalupe, quien debe este conocimiento a sus padres y hermanos, que desde siempre le infundieron, más que el manejo administrativo, el trato correcto a los empleados y colaboradores de la hacienda, la perfecta armonía en el cuidado y manejo de la tierra y a entregarse por completo a la actividad ganadera, ya que significa el bienestar de los suyos y de los colaboradores que integran La Calera.
Equipo automático de ordeño |
Selección de Pajuelas para Inseminación |
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Cría, reproducción y reposición del hato lechero
El punto más fuerte de la gestión de Guadalupe López, se basa en el correcto manejo de los elementos de mayor importancia para la hacienda: tierra, planta y animal, al entender la gran importancia del cuidado de esta trilogía pecuaria de una manera práctica y técnica, pues de este proceso dependen los resultados positivos o negativos de la producción láctea de La Calera.
En la actualidad, la Calera alcanza un nivel significativo que contabiliza la eficiencia de su hato en base a nuevos parámetros; el número de litros de leche dividido para el número de hectáreas explotadas. Así, la hacienda produce 2. 600 litros día en 40 hectáreas obteniendo por cada una 800 litros. Estupendo resultado que requiere procesos constantes para mantener este excelente nivel de producción.
Producción que obedece a un riguroso ciclo técnico que se inicia desde mantener los mejores potreros, conformados de la mezcla de leguminosas y gramíneas que contienen entre el 20 y el 25 por ciento de proteínas. La parte fundamental de la dieta para las diferentes cuentas (etapas de desarrollo del animal): terneras, fierros, vientres, vacas en producción, proviene de los potreros y la sobrealimentación se maneja de forma estratégica durante la lactancia e igualmente en las diferentes etapas de crecimiento del bovino.
En lo referente al componente animal de la trilogía, se lo cuida desde que se encuentra en el vientre de la madre, al mantener un estricto control del pre parto. Nacida la cría, por razones técnicas se la aparta de su madre, durante las dos horas siguientes recibe 4 litros de calostro de la mejor calidad mediante sonda, ya que es la única manera para que la ternera recién nacida reciba los anticuerpos que contiene el calostro y obtenga todas las defensas a través del mismo, que es recolectado con total asepsia. La capacidad de absorción de inmunoglobulinas y la permeabilidad intestinal de la cría recién nacida al momento del parto es del ciento por ciento, mientras que a las 23 horas tan solo es del cinco por ciento
A partir del tercer mes, después de haber suministrado el calostro, la leche y el sobrealimento inicial, el sobrealimento de crecimiento es clave, además del forraje verde. Las terneras deben comer 1 kilo de forraje, hasta llegar a los seis meses, en adelante reciben dos kilos, para que su vientre obtenga gran profundidad (tamaño de la panza o barril) y de adultas puedan almacenar la mayor cantidad de forraje y agua que se convertirá en leche.
Desde los seis meses hasta al año se mantiene a las fierros, (nombre que se da al animal durante esta etapa), en otra cuenta, para controlar su sobrealimentación de desarrollo. Durante este proceso, semanalmente se controla su peso y ganancia corporal, además de los estrictos controles médicos, desparasitación constante y suministro de vacunas.
A los quince meses, las vientres (nombre del animal en esta etapa), pesan trescientos sesenta kg., dos meses después, si la vientre ha cumplido con peso y talla, se controla su celo para ser inseminada.
Para la inseminación de las vacas, La Calera cuenta con un hato Holstein, Brow Suis y sus cruzas, además selecciona los ejemplares, mediante la genética bovina transmitida en sus pajuelas, para obtener las mejores y específicas características genéticas de su hato: de talla mediana, con ubres bien insertadas, patas correctas, tórax amplio para un corazón grande, y sobre todo prolífica fertilidad. Adaptables y funcionales al campo ecuatoriano.
A los 24 meses las vientres, la mayoría, han cumplido su etapa de gestación y empieza su producción de leche, por lo tanto son ya consideradas vacas en producción y puede generar desde 20 litros diarios. A partir de los veinte días pos parto se examina su involución uterina, para determinar si el parto fue normal o necesita algún tratamiento para recibir una nueva inseminación a los 60 días pos parto, iniciando un nuevo ciclo.
Es meritorio resaltar que hacienda La Calera cuenta con nueva tecnología para la detección del celo y de esta manera optimizar los días abiertos, (días entre la fecha del parto y la fecha de su nueva preñez) , porque este es un parámetro que marca la diferencia entre preñar en forma oportuna o perder dinero en mantener vacas vacías (no preñadas)
Un claro mensaje “Siento sano orgullo de colaborar con mi país desde la actividad ganadera y la producción láctea de La Calera, con un producto estrella como es nuestra leche, obtenida gracias al trabajo desplegado en crianza, desarrollo y sobre todo en sanidad, al contar desde hace mucho tiempo con el Certificado de hato libre de Brucella y Tuberculosis, importantes aspectos sumados al buen nivel de reproducción basado en genética bovina de punta.
El Ecuador cuenta con tierras muy fértiles, aprovechemos esta bondad natural con trabajo y dedicación. La lucha es luchando, esforzándonos cada instante por un mejor producto y resultado. Las acertadas decisiones y las correctas estrategias son las que determinarán el buen accionar de nuestras empresas desde el campo agrícola, ganadero e industrial.” Enfatizó Guadalupe López.
TECNIFICACIÓN, PRODUCCIÓN
Y MERCADO
En la sala de ordeño entran 20 vacas, diez son ordeñadas por medio del equipo automático, manejado por personal calificado y supervisado por el jefe de producción; Ángel Tixe, con más de 10 años de experiencia en cuidado, mantención e inseminación bovina. Mientras las otras diez son preparadas para el proceso que aproximadamente dura tres horas.
Lo primero que se realiza es un pre sellado para limpiar la ubre de la vaca de cualquier tipo de suciedad, luego se despunta los pezones (sacar el primer chorro de leche de cada pezón para descartar pequeñas cantidades de leche y detectar a posibles vacas con mastitis)
Cada botellón del equipo automático donde se reúne la leche ordeñada, tiene capacidad de 26 litros, cuando se llena, pasa por tubería de acero inoxidable hacia el tanque de enfriamiento. Este tanque tiene una capacidad de 2.600 litros, que se llena todos los días, después del proceso de ordeño realizado dos veces; a las tres de la mañana y a las tres de la tarde.
La producción total de la hacienda es entregada a las siete de la mañana a la planta de Nestlé, que ha confiado en la leche de esta hacienda, para la elaboración de sus productos.
Panamericana Sur Km.30 Telf: 238 9274 Cel: 09 966 4175
E-mail: lopezguada@gmail.com Machachi - Ecuador
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